"La práctica médica no entraña solamente tejer, entretejer y tener activas las manos, sino que debe inspirarse en el alma, estar plena de conocimiento y tener como componente preciado la observación aguda y minuciosa; todo ello, junto con los conocimientos científicos exactos, son los requisitos para que la práctica médica sea eficiente."
Moisés ben Maimón (1135-1204)

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miércoles, 6 de enero de 2016

Resumen: Pensando en... Dispepsia Funcional

INTRODUCCIÓN

La dispepsia es una enfermedad compleja con múltiplkes mecanismos fisiopatológicos, que incluyen motilidad intestinal anormal, hipersensibilidad visceral, factores genéticos, infecciosos y psicosociales.


Cuando estos síntomas en su conjunto no se acompañan de una causa orgánica identificable, se le ha denominado como dispepsia funcional (DF), deben estar presentes dos o más de los siguientes datos:

  • Dolor epigástrico.

  • Llenura posprandial.

  • Saciedad temprana.

  • Estos criterios deben estar presentes en los últimos tres meses antes del diagnóstico.

    EPIDEMIOLOGÍA

    El pico de prevalencia se presenta entre los 45 y 54 años. Se presente en ambos sexos, pero es más frecuente en el sexo femenino, en una relación estimada de 2:1.

    En cuanto a los hábitos higiénico-dietéticos, no se ha demostrado relación causal para la dispepsia funcional, algunos autores sugieren que puede hber relación con la velocidad en la que se consumen los alimentos.

    La prevalencia de la DF en diversas partes del mundo es variable y se ha señalado que de 25% a 40% de la población en algún momento la presenta a lo largo de la vida.

    El malestar que generan los síntomas de la dispepsia, promueven que una gran mayoría de las personas que la padecen se auto-medique.

    El estudio reciente de Aro y Talley en Suecia, muestra que la presencia de ansiedad aumenta el riesgo de desarrollar DF.

    La posible correlación del síndrome con la presencia concomitante de Helicobacter pylori es controversial.

    Un aspecto importante es la frecuencia del uso de antiinflamatorios no esteroideos por la población en general, que puede dar lugar a la presencia de dispepsia orgánica.

    PANORAMA EN MÉXICO

    Se estima que posiblemente cerca del 12% de la población mexicana presenta síntomas dispépticos. el malestar abdominal y el dolor epigástrico se observaron en más de la mitad de los sujetos, mientras que la distensión abdominal, la plenitud y la llenura en dos de cada tres entrevistados.

    Los síntomas dispépsicos fueron más prevalentes en mujeres, aunque solamente alcanzaron significancia estadística el malestar y el daolor epigástrico, la distensión abdominal, la necesidad de aflojarse la ropa, la incapacidad para terminar el alimento, las náuseas y la pérdida del apetito. Uno de cada diez sujetos refirió que las molestias fueron graves o muy graves.

    Los pacients con sobrepeso y obesidad, tienen más síntomas más frecuentes, se observó el predominio de aquellos que son característicos de dispepsia y otros trastornos funcionales como reflujo y mayor producción de gases intestinales.

    37% de los pacientes cursan con ansiedad y que síntomas tales como saciedad temprana y náusea.

    Es importante considerar como una posibilidad diagnóstica la DF en todos aquellos pacientes que presentan dolor o malestar epigástrico, distensión abdominal alta, saciedad temprana o llenura posprandial, siempre que no cursen con la presencia de síntomas que por su posible correlación con padecimientos graves son considerados como síntomas de alarma y que pueden ser la pérdida significativa de peso corporal, la coexistencia de datos compatibles con hemorragia del tubo digestivo o datos clínicos de anemia, la presencia de vómito persistente, la fiebre concomitante y síntomas digestivos nocturnos.

    En el momento actual, la tendencia general, ha sido la de emplear los criterios de la Clasificación de Roma III, en la que el diagnóstico se basa en la presencia de los síntomas, su tiempo de evolución y ausencia de signos de alarma.

    Para establecer un diagnóstico más eficiente de DF se recomienda que el paciente curse con el total de los síntomas incluídos en la clasificación de Roma III.

    Para hacer un buen diagnóstico sintomatológico es necesaria la búsqueda intencionada de cada uno de los síntomas, así como el apego a su descripción:

  • Dolor epigástrico o sensación de quemadura: Se manifiesta como malestar, dolor o sensación de quemadura en el epigastrio al menos un día a la semana.

  • Saciedad temprana: Cuando la persona es incapaz de terminar la porción acostumbrada de sus alimentos, al menos un día a la semana.

  • Sensación de llenura postprandial: Es la sensación de incomodidad o llenura después de terminar la porción acostumbrada de alimentos al menos un día a la semana.

  • Con base en los criterios de Roma III, la DF se subclasifica en:

  • Síndrome de malestar posprandial (SMP).

  • Síndrome de dolor epigástrico (SDE).

  • La presencia de obesidad, tabaquismo, consumo de alcohol y algunos alimentos, el embarazo y la costumbre de recostarse inmediatamente después de ingerir alimentos pueden causar ERGE o empeorarla; la característica primordial de ésta es la sensación de ardor y regurgitación, especialmente después de los alimentos, y los pacientes pueden manifestar otros síntomas extra-esofágicos, como tos o laringitis repetitiva.

    FISIOPATOLOGÍA

    Algunas de las hipótesis más destacadas son las relacionadas con el vaciamiento gástrico retardado, la alteración de la acomodación gástrica, la hipersensibilidad a la distensión, la presencia de Helicobacter pylori, la respuesta duodenal a los lípidos y ácidos, la motilidad duodeno-yeyunal alterada, la disfunción del sístema nervioso central, y recientemente la presencia de eosinofilia duodenal.

    ESTUDIOS ENDOSCÓPICOS

    La realización de endoscopía en todos los pacientes con dispepsia no es adecuada desde una perspectiva costo-beneficio, por lo que muchas guías han establecido que no se recomienda en pacientes menores de 55 años, sin embargo está indicada a cualquier edad, ante la presencia de datos de alarma, como son:

  • Disfagia.

  • Pérdida de peso progresiva no intencional.

  • Anemia por deficiencia de hierro.

  • Presencia de mas epigástrica.

  • Sangrado gastrointestinal crónico.

  • Vómito persistente.

  • TRATAMIENTO

    Debe dirigirse al alivio de los síntomas principales, en especial los que se perciben como la causa de mayor afectación en su calidad de vida.

    Es recomendable realizar cambios en los hábitos alimenticios, tales como aumentar la frecuencia de los alimentos y disminuír su cantidad (alimentación fraccionada), así como evitar los condimentados, grasosos o con irritantes como el picante, la cafeína y el alcohol, entre otros. Asimismo, habituarse a comer despacio, masticando bien los alimentos evitando la deglución de aire, y promover el establecimiento de horarios regulares de alimentación.

    Desafortunadamente no existen estudios controlados y comparativos que validen estas recomendaciones.

    BIBLIOGRAFÍA

    • PENSANDO EN... DISPEPSIA FUNCIONAL. ASECOM Asesores en Comunicación Médica Editorial, S.A. de C.V. Ciudad de México. Marzo 2015.

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