"La práctica médica no entraña solamente tejer, entretejer y tener activas las manos, sino que debe inspirarse en el alma, estar plena de conocimiento y tener como componente preciado la observación aguda y minuciosa; todo ello, junto con los conocimientos científicos exactos, son los requisitos para que la práctica médica sea eficiente."
Moisés ben Maimón (1135-1204)

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martes, 10 de noviembre de 2015

Resumen: Monóxido de carbono para el tratamiento de HSA

La hemorragia subaracnoidea (HSA) puede ser el resultado de una ruptura aneurismática que tiene importantes implicaciones en la calidad de vida de quien la sufre.

Se han encontrado nuevos hallazgos que muestran que el monóxido de carbono puede ayudar a acelerar un proceso natural que minimiza el daño cognitivo al activar la eliminación de hemo, componente altamente tóxico de las células rojas de la sangre que puede acumularse y causar inflamación cerebral tras un accidente cerebrovascular hemorrágico.

La HSA es un trastorno terrible, que comienza con un dolor de cabeza catastrófico, que los pacientes describen como si fuera una bomba que estalla en la cabeza.

Nuevos estudios de Otterbein han revelado un número de aplicaciones terapéuticas prometedoras para este gas, incluyendo el tratamiento de la hipertensión pulmonar, prevención del rechazo de órganos después del trasplante, reducción del rechazo de órganos después del trasplante, reducción de la reestenosis vascular, disminución de tumores cancerosos y capacidades que combaten la infección. Los resultados obtenidos dependen de un grupo de células llamadas microglia.

En su capacidad de recolección de basura, la microglia elimina el hemo usando una enzima llamada hemo-oxigenasa-1 (HO-1).

Lo que parece estar sucediendo es que HO-1 en la microglia elimina la carga de hemo desde el espacio extracelular y rápidamente lo transforma en hierro, pigmentos biliares y monóxido de carbono.

BIBLIOGRAFÍA

  • MONÓXIDO DE CARBONO PARA EL TRATAMIENTO DE HSA. Prescripción Médica año 38 Núm 453. Julio 2015.

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