"La práctica médica no entraña solamente tejer, entretejer y tener activas las manos, sino que debe inspirarse en el alma, estar plena de conocimiento y tener como componente preciado la observación aguda y minuciosa; todo ello, junto con los conocimientos científicos exactos, son los requisitos para que la práctica médica sea eficiente."
Moisés ben Maimón (1135-1204)

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lunes, 9 de noviembre de 2015

Resumen: Esteatosis hepática no alcohólica (EHNA)

El hígado graso es una enfermedad en la cual ácidos grasos como triglicéridos o fosfolípidos se depositan de forma anómala en las células hepáticas.

La xtraña acumulación de grasa en los hepatocitos o la infiltración de grada en el hígado se conocen como esteatosis.

El desarrollo de la esteatosis es una forma de ubicación ectópica de lípidos, acumulándose a causa del trastorno producido por el balance entre el consumo, la oxidación y disposición de triglicéridos.

Los factores de riesgo para desarrollar la enfermedad hepática grasa no alcohólica son:

  • Obesidad.
  • Diabetes mellitus.
  • Dislipidemias.
  • Síndrome metabólico.
  • Grupo étnico (hispanos y japoneses)?
  • Síndrome de ovarios poliquísticos.
  • Hipotitoidismo
  • Apnea obstructiva del sueño.
  • Hipopituitarismo.
  • Hipogonadismo.
  • Resección pancreático-duodenal.

Más que una entidad aislada forma parte de un espectro de padecimiento que puede ir desde un hígado graso no alcohólico hasta esteatohepatitis no alcohólica.

Es la forma simple y se manifiesta por la infiltración grasa macrovesicular del hígado en forma de triglicéridos en más de 5% de los hepatocitos.

Presenta necroinflamación con un riesgo potencial de progresión a fibrosis y cirrosis hepática.

Habitualmente el diagnóstico es fortuito ya que en muchos casos no se manifiestan síntomas o se refieren algunos inespecíficos como astenia y dolor de hipocondrio derecho. Se trata de una enfermedad silente, a menos que se encuentre en una etapa avanzada, entonces se hablará de inflamaciòn o bien de esteatohepatitis, cirrosis o cáncer de hídpgado.

La sospecha de enfermedad hepática grasa no alcohólica se da en pacientes con ultrasonido que demuestre hígado graso, que no ingieran alcohol en cantidades conocidas causantes de daño y que muestren o no pruebas de funcionamiento fuera de valores de referencia.

En caso de esteatohepatitis, la confirmaciòn diagnóstica se hace mediante la realización de una biopsia. La biopsia hepática es considerada el estándar de oro para establecer el diagnóstico y evaluar el grado de fibrosis de forma invasiva.

Es fundamental el tratamiento tanto de la enfermedad hepática como de las condiciones metabólicas asociadas:

  • Obesidad.
  • Hiperlipidemia.
  • Resistencia a la insulina.
  • Diabetes Mellitus.

Se requiere una disminución de por lo menos 3 a 5% del peso corporal para mejorar la esteatosis.

El ejercicio aeróbico regular, es la piedra angular del tratamiento.

La enfermedad tiene una historia natural: la primera evidencia de que el hígado está dañado es que se presenta un acúmulo anormal de grasa en este órgano, evoluciona a un proceso de mayor inflamación que es la esteatohepatitis, después a fibrosis y si no se actúa o se abandona el tratamiento se llega a cirrosis hepática con el riesgo potencial de degenerar a cáncer de hígado.

La terapia farmacológica incluye:

  • Sensibilizadores de insulina.
  • Ácido ursodeoxicólico.
  • Ácidos grasos omega 3.
  • Diferentes antioxidantes como vitamina E, siliphosselenio-metionina.

Una ventaja en este padecimiento es que ya diagnosticado y con un tratamiento correcto, el hígado graso es reversible.

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