"La práctica médica no entraña solamente tejer, entretejer y tener activas las manos, sino que debe inspirarse en el alma, estar plena de conocimiento y tener como componente preciado la observación aguda y minuciosa; todo ello, junto con los conocimientos científicos exactos, son los requisitos para que la práctica médica sea eficiente."
Moisés ben Maimón (1135-1204)

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jueves, 7 de noviembre de 2013

Herramienta para detectar el patógeno 'Streptococcus Agalactiae' en embarazadas

El proyecto FONDEF "Desarrollo de un kit rápido de detección de Streptococcus Agalactiae en mujeres embarazadas" está dirigido por el doctor en Bioquímica, Abel Vásquez Veloso, jefe de Sección de Biotecnología del Departamento Salud Ambiental del ISP (Instituto de Salud Pública), en Chile, quién tiene a su cargo un equipo que incluye al médico veterinario Daniel Soto, el biotecnólogo Jorge Soto, la bioquímica Magaly Barrientos, tesitas y personal técnico de apoyo América Abarca.


Como entidad asociada participa la Universidad de Los Andes a través del Dr. Sebastián Illanes, y como contraparte empresarial participa el Grupo BIOS y Medicaltek.

La iniciativa, actualmente en su fase final, busca desarrollar un kit de diagnóstico rápido, que permite detectar el S. agalactiae o también llamado Streptococo grupo B (SGB) en mujeres embarazadas, y hacerlo de forma rápida, oportuna, exacta y a menor costo.

El examen de SGB se hace normalmente a las 35-37 semanas de embarazo, y es un requisito médico que las futuras madres deben tener al llegar al parto, sin embargo ello no siempre sucede por diversas variables, entre ellas la accesibilidad y el costo.

Ello impulsó al equipo conjunto del proyecto FONDEF, explorar métodos de detección más rápidos, de bajo costo, con una alta sensibilidad y efectividad, y que puedan ser realizados al momento del parto, por el personal a cargo de la atención del mismo. Un método de detección con estas características permitiría cubrir a un mayor porcentaje de la población y tomar la decisión de tratamiento antibiótico sólo en los casos en que es necesario.

De ahí que el proyecto que fue lanzado el 24 de septiembre propone desarrollar y validar clínicamente un Kit inmunocromatográfico de detección de SGB, utilizando una combinación de anticuerpos poli y monoclonales contra este patógeno, seleccionados en base a su especificidad y sensibilidad.

Streptococcus agalactiae, conocido también como streptococo grupo B (SGB), es el principal causante de sepsis neonatal precoz, la que se produce por una infección ascendente desde el tracto genital materno, donde la mujer actúa como portadora.

La infección por SGB puede ocurrir durante la toda la gestación, pero su mayor gravedad está asociada al contagio en el momento del parto.

La infección puede además manifestarse de manera tardía, principalmente en forma de meningitis, lo que provoca secuelas neurológicas permanentes en el 50% de los recién nacidos que sobreviven a la infección.

En Chile, la prevalencia informada de la portación de este patógeno en mujeres durante el último trimestre de gestación, es en promedio de entre un 15 a un 20%.

Actualmente, la incidencia de sepsis neonatal precoz en centros sin protocolo de prevención de esta patología, alcanza un 3,5/1.000 de recién nacidos vivos, con una letalidad cercana al 15%.

En tanto, en centros con protocolos de prevención –donde se administran antibióticos en altas dosis durante el trabajo de parto a las mujeres portadoras del SGB-, se ha logrado disminuir a 0,5/1000 RN vivos, la prevalencia de esta patología neonatal.

Los protocolos de prevención se basan en la detección de SGB en el tracto genital de la paciente embarazada. Los métodos de detección actualmente utilizados son el cultivo selectivo o la utilización de RTPCR, que se debe realizar entre las 35 y 37 semanas de gestación, de tal manera que la paciente embarazada llegue con el resultado de portación del SGB al momento del parto, para así decidir el uso de antibióticos profilácticos.

Estos cultivos no pueden ser realizados con anterioridad a las semanas indicadas, debido a la condición de portación intermitente. De ahí la necesidad de hacerlo lo más cercano posible al parto.

Cuando la paciente no se realiza el cultivo, el antibiótico se administra en el trabajo de parto según la presencia de factores de riesgo, lo que disminuye la efectividad de la profilaxis y aumenta el número de pacientes que son tratadas innecesariamente.

A pesar de lo efectivo de estas medidas en la disminución de la prevalencia de sepsis neonatal, la incorporación de la detección del SGB entre las 35-37 semanas dentro de la práctica clínica nacional, dista mucho de los estándares internacionales. Estos últimos presentan cifras sobre el 90% de cobertura a la población embarazada, en cambio en el sistema nacional de salud éstas llegan a menos de un 10%, y solo a un 60% en algunos servicios privados de nuestro país, a pesar de la existencia de guías clínicas que recomiendan su realización.

Esto lleva a que un porcentaje importante de la población chilena de embarazadas sólo esté siendo manejada en base a factores de riesgo, lo que necesariamente aumenta las probabilidades de patología neonatal.

Esta disparidad puede deberse a que los métodos actuales de detección de SGB (cultivos y la detección por RT-PCR), son más complejos en su implementación, lo que responde a su vez a factores como el costo de estos procedimientos, la necesidad de personal calificado para su realización, y la necesidad de tener laboratorios que realicen esta técnica en número suficiente para cubrir a toda la población embarazada, lo que también aumenta el costo de implementación de los exámenes.

Por otro lado, el hecho de realizar el examen entre las 35-37 semanas implica que la paciente debe acudir a esa edad gestacional a realizarse el cultivo, lo que no siempre es posible debido a la existencia de embarazos mal controlados, partos prematuros antes de esa edad gestacional o ruralidad de las pacientes.

Entonces, el desarrollo del kit en el marco del proyecto FONDEF permitirá una detección en forma rápida y de fácil aplicación, accesible tanto para centros de salud públicos como privados, y que llevará a disminuir aún más la prevalencia de sepsis neonatal por la vía de una cobertura mayor y más precisa de la población.

Fuente: NCYT

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